
La Batalla de Boyacá fue la batalla decisiva que garantizaría el éxito de la Campaña Libertadora de Nueva Granada y una de las batallas más importantes de la guerra de independencia de América del Sur.
La "Batalla de Boyacá" fue la culminación de 77 días de la campaña iniciada por Simón Bolívar para liberar el Virreinato de Nueva Granada. Tras el aplazamiento de la guerra en Venezuela por la época de lluvias Bolívar salio de Angostura, entonces capital de la Republica de Venezuela, hacia los llanos de Apure y después a los de Casanare sumando a sus dos divisiones la del general Santander y después invadio el territorio de la antigua provincia de Tunja. Barreiro tras ser vencido en Pantano de Vargas intentaba llegar a Bogotá y unir fuerzas con el virrey Juan de Sámano por la vía de Boyacá.
La Batalla tuvo lugar el sábado 7 de agosto de 1819. A las diez de la mañana Bolívar dio la orden de impedir el paso de los realistas por el puente del río Teatinos, sitio de encuentro del camino de Samacá (utilizado por los realistas) y el camino real. La mala suerte de Barreiro en tierras americanas quedó sellada esa misma noche cuando un muchacho de tan sólo 12 años, Pedro Pascasio Martínez, lo hizo prisionero después de negarse a ser sobornado. El muchacho fue promovido por Simón Bolívar al cargo de teniente.
Pedro Pascasio Martínez fue un joven del pueblo de Belén Boyaca que se encargaba de cuidar los 2 caballos del Libertador. Por el heroico acto de atrapar al general Barreiro fue ascendido a sargento y se le prometieron 100 pesos que nunca fueron entregados. Junto con Negro José y muchos soldados más fueron dejados en el río Magdalena, antes de llegar a Santa Fé.
El virrey Juan de Sámano fue informado en Bogotá por un mensajero secreto de la derrota realista y pudo escapar a tiempo.